¿Qué es el Síndrome del Corazón Roto?

¿Qué es el Síndrome del Corazón Roto?

La miocardiopatía de Takotsubo, más conocida como síndrome del corazón roto, fue descrita por primera vez en los años 90 en Japón. El nombre proviene de Tako-Tsubo, una vasija, abombada y con el cuello estrecho, usada tradicionalmente entre los pescadores nipones para atrapar pulpos, que representa la forma que provoca en el órgano. Y actualmente, la patología mencionada es una de afecciones al corazón más curiosas existentes. 

Anticonceptivos y salud mental, los temibles efectos secundarios

Si bien la aparición de los anticonceptivos hormonales se ha tratado de una oportunidad que ha permitido a millones de mujeres disfrutar de su vida sexual sin preocuparse por la concepción, si ha afectado de manera preocupante la salud mental de estas. 

La historia de la contracepción es mas antigua de lo que podríamos creer. Hace ya más de 60 años que la píldora anticonceptiva se encuentra autorizada para su venta, hecho que provocó una revolución en la vida de las mujeres. Esto, además, abrió las puertas a diversos nuevos métodos anticonceptivos hormonales, los cuales tienen un punto en común: efectos secundarios. 

Al crecer, muchos mitos sobre los anticonceptivos escuché: que me pondría gorda, que me pondría raquítica, que me volvería floja… sin embargo, siendo la salud mental un tema tan ridiculizado y tabú, nunca nadie me habló sobre el efecto secundario más peligroso; la depresión y ansiedad a la que el tratamiento hormonal te somete. 

Anticonceptivos hormonales

Compuestos por únicamente progestágenos o por la combinación de estrógenos y progesterona, su principal función radica en inhibir la ovulación y evitar los embarazos no planeados. En este segundo método, el estrógeno, posee la capacidad de regular los niveles de serotonina, conocida comúnmente como la hormona de la felicidad. Por otro lado, la progesterona incide en el principal sistema inhibidor del sistema nervioso central, lo que afecta negativamente al estado del ánimo. 

En el año 2012, C. Niño-Avendaño, J. Ospina D. y F. Manrique realizaron un estudio que tenía por objetivo «identificar la posible asociación entre el uso de anticonceptivos hormonales, y la ocurrencia de episodios de ansiedad y depresión en estudiantes universitarias de Tunja (Colombia)». En este, se determinó una población de 538 mujeres que hacían uso de este tipo de contraceptivo, entre las cuales 102 (18,95%) presentó algún tipo de depresión y 280 (52,04%) indicó grados de ansiedad. 

Así mismo, en «Uso de anticonceptivos hormonales en relación a la terapia antidepresiva: Un estudio basado en la población a nivel nacional» por Ann-Britt Wiréhn, entre sus conclusiones se afirmó que; mujeres, especialmente entre los 16 y 19 años y que hacen uso de anticonceptivos con progesterona, hacen un mayor uso de la terapia antidepresiva. 

Doña Evelyn Yáñez

Para mí, este peligroso efecto secundario solo se hizo presente en mi vida una vez yo comencé a hacer uso de mi primer anticonceptivo hormonal: el Implanol. Esta experiencia me llevó a comenzar a hablar de aquello con mis amigas, compañeras, tías, quien me quisiera escuchar y contar un poco más. Donde sea que iba, hablaba de mi tema favorito: anticonceptivos y depresión. Así supe de la historia de Evelyn Yáñez. 

Con 50 años ya y una mirada reflexiva en el rostro, me relató cómo, debido a irregularidades hormonales, comenzó a tomar anticonceptivos a los 14 o 15 años. Y, si bien no pudo afirmar una edad exacta, desde su adolescencia sufrió cuadros depresivos, lo cual se convirtió en un común en su vida. Así mismo, en un racconto de su vida, reconoció que la gravedad de estos disminuyó significativamente una vez suspendió el uso de estos, hace ya casi una década. 

Su experiencia, la verdad, me pareció tan cruda y cercana a lo que yo misma viví que siento que nuestros minutos de conversación valen la pena ser escuchados y deben ser difundidos. 

Sofía

Así como en la historia anterior, estos efectos secundarios han llevado a otras mujeres a abandonar el tratamiento con anticonceptivos en un intento de salvar su salud mental.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDES 2010) se afirma que la tasa de discontinuación del método anticonceptivo hormonal oral fue de un 49.7% en los primeros 12 meses; y en el estudio “Factores de riesgo asociados al abandono de la anticoncepción hormonal oral en el hospital regional docente de Trujillo» se reconoce a los efectos adversos como uno de los factores que lleva al abandono del tratamiento. 

Sofía fue otro caso de esta temática. 

Después de casi un año de abandonar el tratamiento, Sofía volvió a tomar anticonceptivos y en menos de un mes reconoció que algo extraño sucedía. La tristeza parecía haberse convertido en un permanente en su vida y, como ella misma reconoció, por todo lloraba, todo era motivo de una gran pena. «Desconocí mi cuerpo» declaró. No fue hasta el segundo mes, llevada por la angustia y la necesidad de entender que sucedía con ella, que leyó las contraindicaciones donde postulaba la posibilidad de cuadros depresivos. Fue allí cuando decidió la suspensión del tratamiento. 

Anticonceptivos y discriminación de género

Como Sofía ha habido miles de jóvenes que pasan por esta pesadilla. Mujeres que, día a día, se ven afectadas gravemente por el tratamiento con anticonceptivos hormonales. Que ya sea por ignorancia, por no haber sido guiadas correctamente, o por la nulidad de opciones, deben someterse a estos con terribles efectos secundarios que deterioran su salud mental. 

Sin embargo, no se debe olvidar que existen gran cantidad de otros métodos no hormonales para mujeres. Así mismo, actualmente se encuentran en desarrollo diversas opciones para hombres, además de las ya existentes. Tristemente, y de acuerdo con el estudio «Discriminación de género en el uso de métodos anticonceptivos: Perspectiva de las y los estudiantes de la Universidad del Bío-Bío, sede Concepción», estos se encuentran fuertemente influenciados por una perspectiva de género. Este concluye que «si bien, los hombres reconocen que la responsabilidad del uso de métodos anticonceptivos debiera ser compartida, cuando estos se encuentran en una relación de pareja, en muchas ocasiones este discurso no se asemeja a su realidad, ya que, en sus conductas se revela que estos no se hacían cargo de utilizar ningún método anticonceptivo, finalmente su idea de “responsabilidad compartida” no va más allá de su discurso y no de su actuar». 

La ansiedad y las emociones en el rendimiento deportivo

La ansiedad y las emociones en el rendimiento deportivo

Ponte en esta situación. Estás en una maratón, llevas corriendo una buena cantidad de kilometros. Estás muy cansado o cansada, con el cuerpo fatigado, inspirando y expirando el aire por la boca. Tu mirada no se despega del suelo. Estas pensando en detenerte y abandonar la carrera. Levantas la vista y logras divisar al público que está cercano a la meta. Escuchas los gritos, gente apoyándote, expectante a que logres cruzar la linea que marca el final. Es en ese momento en el que aumentas tu ritmo de carrera. Pisas con fuerza el suelo. Esa motivación hizo que te volviera el aliento y todo lo que sentiste en el tramo final desaparece. Inmediatamente corres como si la competición hubiera recién comenzado y atraviesas la meta. La ansiedad y las emociones en el rendimiento deportivo. ¿Cómo se explica este fenómeno?

Cada vez más son las disciplinas deportivas o de competición que han surgido en el último tiempo. Lo que ha encendido el interés en el estudio de la psicología deportiva, ampliando cada vez más su campo de investigación. Uno de esos campos es el de las emociones, enfocado en el estrés, el estado de activación del organismo y la ansiedad.


Las emociones en el rendimiento deportivo

Un concepto que siempre ha sido difícil de definir, al punto de que a veces ni nosotros logramos entender el porqué nos sentimos de una manera respecto a una situación. Los primeros autores que se interesaron por este problema de definición, desde el punto de vista científico, las interpretan como la percepción por parte del sujeto de su propia respuesta fisiológica a un determinado acontecimiento (James, W., 1984). Por esta razón, el debate por la definición de este concepto aun no ha concluido.

Actualmente, a los deportistas de elite se les exige, más allá de ser lo mejor que puedan en su disciplina y mantener un estado y condición física de alto nivel, tener un control total de sus emociones, ya que estas influyen directamente en su rendimiento. Un ejemplo de esta influencia es el arousal o ”estado de activación”.


Arousal en el rendimiento deportivo

Se define como el estado de activación psicofisiológica del organismo, afectando directamente en los procesos de atención y actuación (Gould D.; Krane, V., 1992). Los niveles altos de arousal benefician al deportista en tareas que se vean involucradas condiciones como la velocidad, resistencia y fuerza. Por otro lado, los niveles bajos de arousal ayudan al deportista en tareas donde prime la coordinación fina o la estrategia de decisión compleja. Según la ley de Yerkes y Dodson (1908), el aumento progresivo de arousal también mejora el rendimiento del atleta, llegando a un punto máximo, llamado peak performance.

Este concepto se torna muy interesante, especialmente para uno como deportista. Para rendir al máximo nivel, hay que saber adaptarse a las diferentes situaciones en una misma disciplina y lograr ese dominio mental. Por ejemplo, en un partido de fútbol, sería necesario obtener niveles altos de esta exaltación para aumentar nuestras características de velocidad, fuerza y resistencia (esfuerzo condicionado), pero, en ese mismo encuentro, si estamos en una tanda de penales, lo ideal sería disminuir los niveles de arousal para enfocarnos en la concentración, coordinación y temple.

En ese sentido, nuestra capacidad de poder controlar nuestras emociones y nuestro estado de activación se verán altamente condicionado por un tercer gran factor: La ansiedad.


Ansiedad y estrés en el rendimiento deportivo

En el deporte, existe una gran variedad de situaciones o condiciones que nos generan tensión emotiva. El sentimiento de competencia relacionado con la búsqueda de la victoria, la frustración tras una derrota y/o un mal rendimiento, el miedo al contrincante, las evaluaciones y opiniones, el mal funcionamiento del equipo, entre otras. Estos ejemplos generan estrés, término que hace referencia a los factores que provocan respuestas subjetivas de ansiedad.

La ansiedad, por su parte, que se genera tras la exposición del deportista a estímulos estresantes, obstaculiza el rendimiento de este, manifestándose mediante respuestas individuales de falta de adaptación en ámbitos fisiológicos, comportamentales y cognitivos. Es más, la respuesta que el atleta da frente a una situación será diferente según su personalidad. Lo que es muy estresante para una persona, puede no serlo para otra.

Gráfico de relaciones entre energía psíquica y estrés.

Para relacionar todos los conceptos, te presento el gráfico de relaciones entre energía psíquica (arousal) y estrés (Martens y Bump, 1988)

La ansiedad y la salud mental en el deporte se vuelve determinante. Refiriéndonos al primer concepto, existen diversos tipos que afectan de manera diferente al atleta. Desde tener sentimientos de aprensión y tensión, emociones negativas, la predisposición a percibir peligros y amenazas, formar expectativas pesimistas, hasta generar falta de confianza en uno mismo y/o en sus capacidades. Un hecho actual que tiene relación con la ansiedad y las emociones en el rendimiento deportivo sucedió en los Juegos Olímpicos, cuando Simone Biles, destacada gimnasta estadounidense, se retiró de la final de Tokyo 2021 para priorizar su salud mental.


Obsesión > Talento

La temática de la ansiedad y las emociones en el rendimiento deportivo me parece muy interesante. Siento que es información que debemos considerar los y las que somos apasionados o apasionadas por alguna disciplina, para que logremos alcanzar nuestro máximo potencial. La mente juega un papel muy importante a la hora de realizar un deporte, especialmente en el manejo de situaciones como las críticas, la presión, los nervios, el miedo y la ansiedad. Después de escribir esto, la frase ”la obsesión le gana al talento” me hace mucho más sentido. Si realmente quieres ser el mejor o la mejor en lo que haces, debes controlar mucho más que la técnica o tu capacidad física, sino que debes dominar tu mente en todos los aspectos posibles.

Sobre este tema, te invito a leer acerca de el impacto de la independencia en la salud mental en los jóvenes.